Escribo desde la más profunda desesperación. Les soy sincera. Escribo porque no conozco otra forma de soltar tanto. Lloro con letras, puntos y apóstrofes. Lloro porque conocí, por fin, lo que significa amar en su total y complejo ejercicio. Aunque, desde ya, intento sacar lecciones de ésto.
Me duelen los dedos, siento que respiro vidrio, que trago clavos, que miles de flechas me atraviesan. No puedo evitar respirar, ni tragar ni detener lo que se aproxima a mi cuerpo. Es una agonía horrible. Como mi garganta está anudada, intento que lo que queda de mis dedos puedan retratar lo tanto que siento ahora, hoy (tal vez, hasta meses y años posteriores).
Abrí todo (sí, mis piernas también), permití que ingresaran, se quedaran. Permití una invasión y, por más que el invasor sea un vil villano (como no es en éste caso), terminé amando sus torturas, impuestos y explotación de mis solares. Te amo, R. Te amo como jamás amé. Te amé al nivel de querer darte hijos, de llenar tu vida de colores y sonrisas, de querer tomar tu mano y no soltarla aunque tengamos que caer en infinitos precipicios. Estaba (y estoy, aún) dispuesta a pagar precios usureros por verte en plenitud, por crearte una catedral o, simplemente, por verte despertar día a día y saber que tu mano tomaba la mía sólo para corroborar la existencia del otro en esa cama. No puedo admitir ni aceptar tanta desidia y desdén por tu parte en esto. No puedo creer que tanto amor, infinito amor, se esté yendo a quizá a qué lugar.
¿Qué tanto más tenía que esperar para que tú comprendieras que yo, ahora, soy tu familia? ¿Cuánto más debía aguantar para que vieras que soy yo tu fuente de nacimiento, de donde tú querías que saliera la vida? He dado más que mi vida, también la de mi pequeña réplica. Te otorgué espacios para que exploraras lo que se sentía forjar una familia. Lo desechaste.
Para mi el amar no está inmerso dentro de ese canon social del apostolado femenino, en donde seguir al hombre es la máxima y dar complacencia absoluta a sus estructuras patriarcales. Para mi, el amor es educarnos, crecer en horizontalidad y responsabilidades justas y equitativas en pos de un proyecto en conjunto; es dar rienda suelta a nuestras más perversas (pero respetuosas) acciones y ejercicio sexual, sabiendo que el otro está gozando con cada lamida y beso que les regalamos. Es saltar a un pozo que puede o no tener fondo, pero siempre de tu mano. Es renacer cada día porque despertaste al otro con un beso. Es un diálogo profundo, en donde negociar se vuelve un arte porque no buscamos ganadores, buscamos estar de acuerdo y saber que nos hará bien. Es bebernos 9 piscolas, cantar en un karaoke y caminar ebrios por la Alameda, porque la jarana se nos fue de las manos. Es aprontarnos a una resaca compartida, pero que incesante buscamos la cura para ambos y así, volver a reírnos de las tonteras que hicimos la noche pasada. Amarte es dejar de hablar desde "mi espacio" y comenzar a compartirlo, permitir que el otro se empodere y que le dejes disfrutarlo con uno, tal como en soledad se hacía, pero ahora, tiene otro sabor. Es dedicarte una y mil canciones, pero cada una de ellas logran enunciar y encarnar todo lo que sentimos, lo que vivimos y lo que queremos en nuestras vidas. Amar es quererte ver y conocer con (más) canas, arrugas y en tus últimos días, rodeado de mis brazos y regaloneos que tus mañas requieren. Amarte se volvió en descubrir bondades mías que jamás pensé en tenerlas. Las despertaste. Te lo agradezco. Me enseñaste, me educaste y me amas(te).
Me emocioné durante todo este tiempo cada vez que escuchaba nuestras canciones que marcaban un hito en nuestro andar: nuestro inicio silente y la invitación a ser tu compañera de vida ¡No sabes cuánto he soñado con el día en que íbamos a jurarnos por siempre al otro! Si, quería ir de blanco, pisar un altar que no es de mi creencia ni la tuya, pero quería ver felices a nuestros padres, a tus padres. Mi generosidad me llevó hasta la traición de mis convicciones de fe.
También quiero a alguien (ese alguien que eres tú) que me ame, me comprenda, que disfrute mis mañas, obsesiones y delirantes intervenciones. Quiero ser tu primer puesto en jerarquías y prioridades; quiero que resguardes todo lo que hemos dado y construido y que ningún tercero nos intervenga. Pero... Justamente, eso, esto, es lo que no has sido. No te puedo exigir más, now is a question of lust and will, y que yo no controlo ni predispongo. Esta, esta es tú parte, mi amor. Yo no estoy al tope de mi entrega, pero tu voluntad y deseo no puedo manejarlo ni educarlo. Eso nace desde tus entrañas. Ya no nació, creo yo. Hasta aquí llegó mi posta, no me dieron las piernas para el relevo.
Tal vez, se me olvidó poner en tu toca discos las/nuestras canciones. Tal vez, se me olvidó eso... Tal vez, se me olvidó hacerte recorrer nuestra historia con el soundtrack, y así recuperarte de esa desidia. Pudo ser eso. No lo sé. La verdad, no lo sé...
"The More you ignore, the closer I get"- Morrissey
https://www.youtube.com/watch?v=6nAMFWDuDEI
"Somebody" - Depeche Mode
https://www.youtube.com/watch?v=zUjjRDH9DVk
"Home"- Depeche Mode
https://www.youtube.com/watch?v=fGVp1jLIz7Q
"You got it" - Roy Orbison
https://www.youtube.com/watch?v=9DvGJk3Uzvo
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